divendres, 3 d’abril del 2009

Sapere aude

Esta frase, "sapere aude" -atrévete a pensar-, es una cita de un autor latino (Horacio) que hizo famosa Imanuel Kant (1724-1804), filósofo más importante de la Ilustración europea, en su texto "Beantwortung der Frage: Was ist Aufklärung?" ("Respuesta a la pregunta: ¿Qué es Ilustración?", http://www.usma.ac.pa/web/DI/images/Eticos/Kant.%20Qué%20es%20la%20Ilustración.pdf)
La Ilustración europea, con diversos matices en cada país que se desarrolló, intentó "ilustrar" -como bien dice su nombre- al pueblo. Uno de los ideales de la Ilustración es cultivar al pueblo, a las personas, para que puedan llegar a la autonomía y a la mayoría de edad.
¿Y cómo puede hacer eso la educación? Bien, en primer lugar "e-ducere" significa literalmente guiar o dirigir (¿recuerdan que "Il Duce" era el caudillo, el que dirigía a la nación italiana durante el Fascismo?). Y es que toda educación conlleva que a alguien le dirija un otro. [Supongo que es obvio que cuando nacemos, aparte del programa biológico de maduración, no sabemos ni hablar, y que, por tanto, nuestra libertad es nula. Somos completamente dependientes del medio en el que nacemos y desde el que nos configuramos]
Alguno de ustedes podrá opinar que no, que uno "hace lo que le viene en gana" porque es libre. Bien, pues eso mismo ya es educación. Sirva de ejemplo el que si alguno de ustedes hubiera nacido en Afganistán, y además fuera mujer, para empezar seguramente no estaría en la escuela, y en segundo lugar su libertad se podría ejercer si no aceptara al marido que le han seleccionado... pero está claro que no tendría problemas de "ir a la moda", seguramente ni se plantearían problemas de la figura o de la estética, y un largo etcétera. Por tanto, hay una parte considerable de nuestra educación que viene dada por la sociedad. [Es más, si me apuran, creo que ese "hacer lo que me da la gana" viene como anillo al dedo a que siempre se refiera a consumir algo, a necesitar un algo que me plazca y a esforzarse poco... muy curioso. En otras épocas la persona que se esforzaba y trabajaba era la que llegaba lejos, ahora con la televisión hay unos programas en los que aparecen una serie de vividores a los que se les deja un micrófono para ponerse como ejemplos].
Otro punto importante para este tema es constatar que nuestra libertad, esa capacidad que nos permite tanto elegir como luego actuar -y responsabilizarse de nuestras acciones- viene condicionada por el lugar de nacimiento: sólo podremos realizar acciones con los medios materiales y técnicos de esa época -en la Edad Media es imposible poder crear un transporte que viaje a 100km/h- pero también cabe añadir que solo realizaremos las acciones que "tengamos en la cabeza", es decir, según las ideas, imágenes con los que podamos contar para identificar la situación y lugeo actuar sobre ella (también nos enseñan cómo actuar: por ejemplo, todo el mundo sabe qué hacer delante de un semáforo en rojo, luego puede hacer loque quiera sabiendo qué le va a suceder).
Y en este úlitmo punto la cita latina del filósofo Kant tiene la máxima pertinencia: atreverse a aprender o a saber significa, no sólo llenar con más aprendizajes nuestra cabeza -que ya es importante porque cuantas más definiciones posea más "cosas" podré identificar e incluso podré obtener un buen puesto de trabajo- sino también saber si eso que está en mi cabeza es cierto o no, a qué intereses corresponde, si es bueno o malo, etc. En resumen, podré ser dueño de los contenidos de mis pensamientos, por ejemplo, que significa eso de "Ama a los demás como a ti mismo" o bien que haya un Dios que se disponga a lavarnos los pies el día en que se va... creo que respondiendo a esas preguntas o a esos enigmas podré saber en qué religión me encuentro. Sí, alguien podrá decir que la religión es un engaño y que eso es mentira; yo le animo a pensar que si e sun invento, a quién se le pudo ocurrir escribir un relato bastante coherente y tan esperanzador para la humanidad, siendo únicamente hombre [otra versión de la misma pregunta: ¿puede un hombre por sí solo perdonar como se explica en el relato neotestamentario?].
Claro está que esta labor de autoaclaración mental es asintótica, interminable, que dura toda la vida, y que debe llevar adelante uno mismo consigo mismo.

dimecres, 1 d’abril del 2009

Tarragona m'esborrona, Constantí em fa patir!!!

http://www.elpunt.cat/tarragona/article/24/4-divers/21405-un-noi-agredeix-sexualment-una-jove-a-tarragona-i-un-altre-ho-grava-amb-el-mobil.html
Sense comentaris.

Viene del blog de Toni

Respuesta a Toni: http://tonithedreamer.blogspot.com/2009/03/incidente-en-plaza-de-sants.html?showComment=1238571000000#c4910005750727799002

Bueno, acerca de lo de "negro" o "blanco" se dirime muy bien la cuestión en el juicio contra Steven Biko ciudadano negro del "apartheid", molido a palos por reivindicar la libertad de su comunidad negra. Steven Biko no quería que le llamaran negro porque no lo era, como mucho se consideraba moreno. A su afirmación la justificaba con el siguiente argument: ¿cómo nos podían llamar blancos a nosotros cuando éramos simplemente "rosados"?. 
Y ya saben que los "rosados" del Norte nos parecen, a nosotros los sureños, enfermizos porque no les toca el Sol. ¿Los latinos y los españoles con los árabes y bereberes "paseándose" por aquí durante siete siglos -y recuerden que no tenían tele para entretenerse- de qué color somos?
Como podrán ver en esta nuestra Semana Santa-yo creo que ya es pagana pero le conservan el nombre- veremos a un Jesús de Nazaret blanquito e incólume, incluso con ojos azules (a veces parece encarnando la "ariedad"). Bien pues yo recuerdo que Jesús era judío y como tal debería ser morenito, es decir, parecido a las personas que viven ahora en Palestina -en el bando palestino o en el Líbano-, con una buena nariz, e imagínense que fuera feo y que no encarnara los cánones de belleza actuales... Seguramente se lavaba poco, es posible que no supiera escribir -tampoco le hacía falta y eso no excluye una sabiduría y ser analfabeto (hoy en día se sabe pasear la mirada delante de un texto pero tampoco se entiende lo que se lee, y ya no hablemos de los grandes escritores en blogs, SMS, etc-.)
No, que no voy a culpar a la Iglesia ni a los creyentes sobre esto ni tampoco a Occidente acerce de su historia. Pensar en nuestras categorías tiempos pasados me parece ridículo y fácil. En cada época se ha hecho lo que se sabía o se ponían las cosas siguiendo sus modelos. Pero sí es importante darse cuenta de que todo nuestro vocabulario está atravesado por la historia, entre ellas las de la esclavitud del "negro".
Sólo un dato: África fue el único continente que perdió población durante el siglo XVIII y XIX, mientras que el resto de continentes que progresaron lo hicieron gracias, entre otras cosas, al aumento demográfico. Los negros que faltaban eran mercancía durante el s.XIX para las plantaciones y trabajos de América, principalmente la del norte.
¡Ojo! Tampoco se nos puede olvidar que muchos de estos intercambios favorecían a tribus rivales de color negro, que a nadie se le ocurra decir que fueron los blancos que entraron a saco en África y se llevaron a todo quisqui. Hitler admiraba a Gran Bretaña el hecho de ser dueña del mundo con escasa población para tanta extensión, y por tanto, su virtuosa "hábil negociación" con los indígenas producía estas paradojas. Como se puede ver, los "negros", como tampoco los "europeos", son una totalidad homogénea: existen y existieron rivalidades. [Sobre este tema otro apunte oportuno: la conquista de México por parte de Cortés fue facilitada, aparte de la decadencia del imperio maya y de la gripe, por los enfrentamientos con tribus rivales que se aliaron con los "conquistadores" españoles]. Conclusión: que en el mundo natural, indígena, ya existen las rencillas y las ganas de eliminar al oponente... esta característica no sólo se da en los países civilizados o que han progresado u occidentales, parece ser común a toda la Humanidad -y animalidad-.
No digo que el "negro" de su blog tuviera razón con su respuesta, de lo más simplona y tonta, y tampoco estoy de acuerdo en esta tonta progresía que se apunta a los clichés poco elaborados. El problema sigue siendo que nos los tragamos.
Occidente no debe quejarse de su historia, que es la que es, y gracias a ella no nos ha ido mal... pero que entendamos que con esta historia pues puede haber gente cabreada. Tampoco estoy diciendo que a los mayas o a otras tribus indígenas les hubiera ido mejor sin nosotros.
Tan sólo entender que todo encuentro histórico produce heridas. Y en ello estamos... no podemos pensar que hemos nacido aquí, de forma neutra, que provenimos de la nada... sencillamente cada uno de nosotros es, en parte, su historia -o la que le han contado.

dilluns, 30 de març del 2009

Cine

Permítanme la libertad para convertirme en un amateur en el arte de la crítica de cine. Evidentemente mi crítica no es profesional porque de cine lo único que puedo llegar a saber es acerca de las tramas, de sus diálogos y poca cosa más. Tampoco quiero empezar a explicar sus técnicas. Me quedo, pues, con el mensaje, que ya es mucho.

Hoy empezaré con “Slumdog millionaire”

En los días en que el capitalismo parece que empieza a anunciar su final, tenía que reivindicarse su potencialidad para contribuir a la felicidad. En este caso le toca a India, en el concurso de “¿Quiere usted ser millonario?”. (No hace falta subrayar que el desarrollo de las tramas es muy bueno y potente para mostrar y darnos cuenta de las condiciones de vida, las vicisitudes de esos chavales protagonistas de la película, que aparecen todas ellas aglomeradas en el filme).

Pero sigamos: el único método para convertir a alguien en feliz es atiborrarle de millones hasta que le salgan de las orejas para garantizarle eso que llamamos necesidades básicas o materiales, de la vida, y curiosamente apaciguar el posible futuro material pero, curiosamente, el futuro como tal. Materiales porque nunca son básicas las necesidades más allá de vestirse, tener un cobijo y comer... claro, entonces me contestarán que porqué se va a negar ciertos  placeres con los que pueda disfrutar de la vida, que quién soy yo para ser tan selectivo y tan elitista. (Francamente, a mí tras esas necesidades me dejan un acceso a una biblioteca decente, unos programas televisivos de calidad, poder compartir la vida con quien estoy compartiéndola...). Con esto creo contestar al interrogante abierto por nuestro amigo Isu en  http://sordosynecios.blogspot.com/2009/03/felicidad.html

La cuestión no es ser o no ser materialista porque al fin y al cabo tanto en capitalismo como el socialismo lo son. Pero que mientras que el último exige la ascética tanto material -la verdad es que en los países socialistas no es que se nade en la abundancia- como personal en el sacrificio por la Humanidad futura; en el capitalismo se da el materialismo hedonista sin más, claro está que "usted es libre" -para consumir y buscar sofisticaciones placenteras-. 

Pues a eso vamos. Señores, aunque el capitalismo este de capacaída lo que importa de verdad es saber que el capitalismo es el garante de la democracia y de la igualdad: poder ponerse hasta el culo en lo que queramos. Siempre habrá alguna oportunidad por ahí para sacarnos del pozo... y la salida siempre la da papá capital.

La pregunta que me queda, es qué va a pasar con los protagonistas de verdad que vuelven a la realidad cruda en que se encuentran. Y me refiero a Realidad Cruda porque en el filme no podemos oler los sitios por los que viven, no podemos escuchar el sonido de las moscas zumbantes entre la podedumbre de la basura vital ni tampoco sentir como nuestro vecino tiene lepra. 

Si los protagonistas se salvan, me parece bien aunque entiéndanme, se salvan por la lotería de una elección en una película que, aparte de su trama, creo que el motivo por sus premios son dos: el ya expuesto, por el que el capitalismo sigue siendo la gran esperanza, y segundo, para poder otorgar "caritativamente" un reconocimiento a una realidad que, con la crisis, va a tardar tiempo en resolverse... es decir, se lo han dado a modo de cataplasma. 

El problema sigue siendo los que continúan en esa realidad. Tengamos en cuenta que nosotros nos quejamos de la crisis porque podemos comparar con situaciones mejores. Para otra gente la crisis es la vida misma. 

PD. Oigo por las noticias que CCM, una Caja gobernada por politicastros, tiene un agujero grande que creo que pagaremos entre todos. ¿Me pueden decir un ramo al que me pueda dedicar para engañar y enriquecerme para que luego lo paguen los contribuyentes?