dimecres, 21 de juliol del 2010

Cita de Hegel



Nihil est in intellectu quod prius non fuerit in sensu”: nada hay en el pensar que no haya estado antes en el sentido, en la experiencia. (…) Pero ella [la filosofía especulativa] viceversa afirmará igualmente: “nihil est in sensu quod non fuerit in intellectus” en el sentido que (…) el sentido jurídico, ético y religioso son un sentimiento y por ende una experiencia con un contenido tal que tiene su raíz y su sede sólo en el pensamiento.
G. W. F. Hegel, “Enciclopedia de las ciencias filosóficas”, Introducción, §8.


Aquesta encertada observació del filòsof alemany per qui, i no pas això ha d'importar massa, no simpatitzo, em duu a subratllar la necessitat d interioritat, és a dir, de descobrir no en la realitat dels fets, sinó en la profunditat del pensament, l'arrel humanitzant de la realitat: el deure, l'ideal, la possibilitat de la idea d'infinit -i totes les seves variants-, és un impuls humà. 
El conformar-se amb el donat, amb la "rica" indefinitat i indeterminitat real, d'una cosa al costat d'una altra, normalment proposades com gaudi sensible -uneixo després d'un altre-, ens fa esclaus d'això -en aquest cas s'adquireix monetàriament-, corrent darrere d'elles en aquesta horitzontalitat sense horitzó, sense límit, perquè el límit permetria, des d'ell, mirar més enllà.

Cita de Hegel

 “Nihil est in intellectu quod prius non fuerit in sensu”: nada hay en el pensar que no haya estado antes en el sentido, en la experiencia. (…) Pero ella [la filosofía especulativa] viceversa afirmará igualmente: “nihil est in sensu quod non fuerit in intellectus” en el sentido que (…) el sentido jurídico, ético y religioso son un sentimiento y por ende una experiencia con un contenido tal que tiene su raíz y su sede sólo en el pensamiento.
G. W. F. Hegel, “Enciclopedia de las ciencias filosóficas”, Introducción, §8.

Esta acertada observación del filósofo alemán al que, y no debe importar por ello, no es de mis mejores simpatías, me lleva a subrayar la necesidad de interioridad, es decir, de descubrir no en la realidad de los hechos, sino en la profundidad del pensamiento, la raíz humanizante de la realidad: el deber, el ideal, la posibilidad de la idea de infinito -y todas sus variantes-, es un impulso humano.
El conformarse con lo dado, con la "rica" indefinidad e indeterminidad real, de una cosa al lado de otra, normalmente propuestas como goce sensible -uno tras otro-, nos hace esclavos de ello -en este caso se adquiere monetariamente-, corriendo detrás de ellas en esta horizontalidad sin horizonte, sin límite, porque el límite permitiría, desde él, mirar más allá.

dilluns, 19 de juliol del 2010

Respuesta a Toni

En vista de la extensión de este mi última respuesta a Toni, me veo obligado a incluir un nuevo post. Primer expongo la respuesta del amigo, para luego responderle.

TONI:
Estimado Salva, gran noticia que vuelvas a escribir. Siempre es un placer saber de ti y de tu vida. También tengo un can, Canela, y cierto es que ella también podría aprobar perfectamente dichas competencias.
Tengo un análisis diferente al de otras conversaciones que hemos tenido. A lo mejor te sorprende, pero la clase política que tenemos en el país es muy eficaz e inteligente.
El otro día hablando con mi padre, le dije: -Papá, yo creo que ZP debe tener cierto grado de déficit mental, porque es imposible hacer las cosas tan mal como las ha estado haciendo de una forma consciente. Mi padre más callado de lo que es habitual en él, me miró a los ojos y me dijo sonriendo: -Toni, ZP no tiene ningún déficit mental, es más listo de lo que todos creemos.
Tú sabes perfectamente la ideología de mi padre, y la verdad es que es una respuesta que por lo menos yo no me esperaría jamás. Analice varios días lo que dijo y tras mucho pensar comprendí lo que quería decir. Si un gobernante le quita la educación y la moral a un ciudadano, le podrá gobernar de una forma fácil, si a esa misma persona le das educación y fomentas su moral, sabrá discernir entre lo “bueno” y lo “malo” y discutirá tus decisiones.
La clase política, (hoy por hoy, me da ya igual derecha o izquierda) está utilizando como arma la ignorancia exacerbada del pueblo, la cual va en aumento poco a poco. Al mismo tiempo, intenta destruir los valores morales y fomentar otros valores. No quiero entrar en temas concretos, porque hay gente que opinará diferente a mí y entraremos en un debate absurdo. Sin embargo sí que mencionaré algunos ejemplos: destrucción de la familia, sobreprotección desmesurada y en algunos casos carente de lógica de la mujer, fomento de la vagancia (paro, funcionariado, ayudas a quien no las merece, falta de reconocimiento al esfuerzo…), impunidad ante el robo y una larga lista que jamás se acabaría.
Pero eso no es lo que más me preocupa, lo que más me preocupa es que la línea que me separa de ellos es tan delgada que muchas veces caigo en la trampa que estoy criticando. Todos caemos y los que caen dentro de la ignorancia tienen perdón, porque son unos pobres ignorantes. Pero los que sabemos o intuimos de qué va el cotarro y aún y así caemos, no tenemos perdón. Por último y para no alargarme demasiado ¿tiene fin todo esto? y ¿quién se va a atrever a ponerle fin? o es un circulo que va rodando y resulta que nos ha tocado la zona jodida.
Un abrazo muy fuerte Toni Mercader Gazol

LO SEGADOR:
Pues sí, en eso andamos. Tras el breve paréntesis de necesidad, buscando trabajo y sin apenas ganas ni tiempo para escribir, uno vuelve a retomar ciertos proyectos entre los que está este blog. Espero poder seguir escribiendo.
Vayamos a la respuesta.
Ya hace tiempo, escribí en este blog acerca de la filosofía. http://losegador.blogspot.com/2009/07/1-modo-de-introduccion-un-poco-de.html En él se mostraba cómo las ideas son las que nos hacen actuar. Es decir, nosotros mediante las ideas, que toda cultura transmite (mediante la educación) -y que nosotros no tenemos al nacer (es claro que cada uno de nosotros sería algo diferente si hubiera nacido en el Zaire o en Vietnam), pues mediante estas ideas nosotros interpretamos el mundo: por un lado, nos lo explicamos -conceptos teóricos-, nos decimos cómo se hacen las cosas -conceptos técnicos- o bien qué es lo bueno o malo -conceptos morales-; por otro lado, según sea esta interpretación, nosotros viviremos, interpretaremos un papel concreto en esta comedia humana o mundo -lleno de significados, de lenguaje-.
La filosofía, en principio, tiene una labor importante: aclarar esos nudos de lenguaje, esos significados y sus consecuencias. ¿Sirve? Mucho, pero eso requiere tiempo, y al tiempo se le da un significado concreto hoy -léase detenidamente el post citado-.
Por ello, ZP actúa inteligentemente según sus concepciones del mundo, porque hace lo que él ve del mismo. Otro tema a debatir radica en saber cuál es la buena interpretación, la cierta... pero eso creo que ya es ejercicio personal de cada uno. Es más, como bien dice Hegel, si cada uno enuncia las conclusiones a las que llega en forma de grandes frases, no convence porque le falta el desarrollo de esa verdad, el esfuerzo de implicarse en el “trabajo del concepto”. Decir cosas como “Dios es la Verdad” es una afirmación que, de por sí, es vacía sino se explicita o se determina su contenido. Por eso en muchos debates no entro por la siguiente razón: porque no sé si la persona con la que converso me entiende o sencillamente intenta defender -normalmente con el grito o con artimañas que salen del mero discurso- sus palabras, flatus vocis, reverberaciones de sonido en el aire.
Dicho esto, creo que hace falta un esfuerzo más para entender lo siguiente. Nosotros, algunos que quedan, creemos que la realidad es racional, es decir, somos unos optimistas que pensamos que la gente piensa, que es racional, a quien le gusta aprender, luego, tarde o temprano, alguien va a rectificar y va a poner las cosas en su sitio. Bueno, visto que esto está en crisis, que la educación no es más que justificar una guardería con todo un vocabulario pedagógico -ciencia construida sin pisar un aula- y que para ello se gastan terribles cantidades de dinero para repetir las mismas palabras -y por tanto, interpretación del mundo, canciones para explicar cómo son las cosas y que por su misma reiteración pasan a convertirse en verdades aceptadas democráticamente por todo el mundo, sin preguntarse el origen de esas aseveraciones porque “todo el mundo lo dice”-; visto que la tele es la tele y el fútbol es el fútbol, pues entonces no me queda más remedio que aceptar que las cosas pueden ir peor, aunque no te lo creas. Claro, tú, ilustrado, crees que este caos, esta decadencia e inconsistencia -incluso lógica- en tantas parcelas de la vida pública supondría el hundimiento de la realidad del país... pero bueno, mira Argentina hace unos años, y el país seguía adelante (¡ojo! que si no llegamos a estar en la órbita del euro, aquí se proclama el “cacerolazo” sempiterno).
Aquí la gente no aprende: estamos en crisis y la gente ha comprado a mansalva camisetas de la selección -a 60€ cada una-, cuyo beneficio podrá pagar sobradamente la ficha de los internacionales; y no aprendemos, sencillamente nos dicen qué es lo que tenemos que hacer, lo que a mí me hace ver que mejor que nos convirtiéramos en un protectorado alemán o inglés, me es indiferente -sí, sí, soy afrancesado, filo-germánico y anglófilo-.
Otra cuestión a dirimir es cómo ha podido la clase política realizar todo este desbarajuste. Pues no sé, pero por ejemplo, la Ley de Educación de Catalunya se aprobó con los votos a favor del PP, mientras Rajoy era Ministro de Educación.
Y finalmente tus dos proguntas. La primera si todo esto tiene fin, y creo que ya he respondido anteriormente con la lógica de lo peor. Y la segunda, quién va a hacerlo. Yo, permíteme que te responda con otra pregunta: ¿te das cuenta de la cantidad de intereses que existen para que todo esto funcione? Intereses que van desde cargos, a empleos, a organizaciones que tienen asegurados sus sueldos y su subsistencia. ¿A quién le va a interesar meter mano en el asunto?
O sea que tranquilo...

diumenge, 18 de juliol del 2010

Sobre Cans i Competències Bàsiques

Fa quinze dies em vaig trobar amb el meu veí i al seu torn fill del propietari del nostre pis, aquí en Los Palacios (Sevilla). La relació és cordial: la salutació, alguna xerrada, normalment sobre futbol -Sevilla i Barça, respectivament ocupen les nostres preferències- i ara el Mundial, però en aquesta ocasió ens vam dedicar a unes observacions sobre els gossos. Ell va tenir-ne un de petit, i mentre li comentava com el meu ca, kant, sabia perfectament quan se sortia de passeig -en observar el gos el calçat o bé la vestimenta (quan se li diu "anem" però estic en calçotets una cara escèptica i mirada dient "a qui vols enganyar?" diu molt sobre el seu coneixement)-. En aquest instant em va interrompre i va comentar: "però és que això ja no és instint, sinó coneixement, perquè saben" -en castellà clar i en el seu accent andalús-. Cert, vaig assentir, us gossos elaboren certes respostes intel·ligents, encara que ignorem la seva motivació.
Després de pujar les escales amb el gos, i arribar, una mica refrescats ja pel recer enfront de l'incipient estiu andalús, de cop i volta em vaig parar. Una suor freda va recórrer la meva esquena, mentre un calfred assotava al meu raonament. Em vaig entristir en adonar-me de les noves propostes educatives tan en voga avui dia pels pedagogs, i el que s'ha dit sobre el meu gos. Em vaig acostar al meu ca... i vaig constatar, conscient del meu vertigen, que el meu gos també podria aprovar alguna de les competències bàsiques.
AL gos li vaig donar una galeta de premi... sort que no s'ha plantejat ser metge.

Acerca de Canes y Competencias Básicas

Hace quince días me encontré con mi vecino y a su vez hijo del casero de nuestro piso, aquí en Los Palacios. La relación es cordial: el saludo, alguna charla, normalmente acerca del fútbol -Sevilla y Barça, respectivamente ocupan nuestras preferencias- y ahora el Mundial, pero en esta ocasión nos detuvimos en unas observaciones acerca de los perros.
Él tuvo uno de pequeño, y mientras le comentaba cómo mi can, kant, sabía perfectamente cuando se salía de paseo -al observar el perro el calzado o bien la vestimenta (cuando se le dice que “anem” pero estoy en calzoncillos una cara escéptica y mirada diciendo “a qui vols enganyar?” dice mucho acerca de su conocimiento)-. En ese instante me interrumpió y comentó: “pero es que eso ya no es instinto, sino conocimiento, porque saben”. Cierto, asentí, os perros elaboran ciertas respuestas inteligentes, aunque ignoremos su motivación.
Tras subir las escaleras con el perro, y llegar, algo refrescados ya por el cobijo frente al incipiente verano andaluz, de repente me paré. Un sudor frío recorrió mi espalda, mientras un escalofrío azotaba a mi razonamiento. Me entristecí al darme cuenta de las nuevas propuestas educativas tan en boga hoy en día por los pedagogos, y lo dicho acerca de mi perro. Me acerqué a mi can... y constaté, consciente de mi vértigo, que mi perro también podría aprobar alguna de las competencias básicas.
Al perro le di una galleta de premio... suerte que no se ha planteado ser médico.