diumenge, 15 d’agost del 2010

Heidegger

Sólo porque no se oyen los gritos de los niños ni el silencio de los "prisioneros", existe alguna posibilidad de adoptar respecto de los tiempos, como actitud filosófica última una "serenidad" que "deje a las cosas ser". Los devotos del pensamiento del último Heidegger tienen afrontar el hecho de que el mundo - o no-mundo - del Holocausto tendría que haber sido para él un Acontecimiento, pero no lo fue"
Fackenheim, "To Mend the world".