dimecres, 1 de desembre del 2010
Otro ejemplo
Relacionado con el anterior post, "Acerca del capitalismo", os paso este excelente artículo: http://www.publico.es/culturas/348928/un-mundo-de-gente-rentable
diumenge, 28 de novembre del 2010
Acerca del capitalismo (Prima pars)
Acerca del capitalismo (Prima pars)
"No se trata de cuántos kilogramos de carne se come o de cuántas veces al año pueda alguien ir a pasearse a la playa, ni de cuántas bellezas que vienen del exterior puedan comprarse con los salarios actuales. Se trata, precisamente, de que el individuo se sienta más pleno, con mucha más riqueza interior y con mucha más responsabilidad" (Che Guevara)
“Masa es todo aquel que no se valora a sí mismo -en bien o en mal - por razones especiales, sino que se siente “como todo el mundo”, y, sin embargo, no se angustia, se siente a sabor al sentirse idéntico a los demás” (Ortega y Gasset)
“Me parece que tu amas verdaderamente aquello que buscas y pretendes con todo tu deseo, si es que esperas encontrar el verdadero gozo de ti mismo. Pues con ello me has señalado tu vida. Lo que tú amas, lo vives. Este amor dado es justamente tu vida, y la raíz el asiento y el centro de la misma.” (Fichte).
“No valoramos lo que tenemos”, frase que se valió un debate en la clase de Primero de ESO.
A mis alumnos, sobretodo los de Primer Curso de ESO... aunque no sepan, ahora, qué dice.
Me han pedido un artículo acerca de la actualidad y creo que una de las pocas actualidades que, además de presente es efectivamente actuante en nuestros días -más en nuestros actos que en nuestras cabezas-, es el sistema económico capitalista.
No voy a hacer otro de los innumerables análisis del sistema capitalista que realizan los economistas advirtiéndonos o bien de la salud o enfermedad del mismo, sino que voy a intentar entrar en él desde la Filosofía, en su vertiente ética.
En primer lugar, hace falta entender las palabras, y si han perdido sus sonidos ancestrales, hace falta traerlos nuevamente al presente, para recobrar su sentido, además de saber si nos hemos dejado algo importante por el camino: “ethos” hacer referencia tanto al conjunto de características de la persona humana -carácter- como también al conjunto de costumbres y de usos de una comunidad; posteriormente, el latín esta palabra se traducirá como morada y como moral, con lo que sigue íntimamente relacionado la cuestión de cómo con las actuaciones de cada uno se conforma la persona pero también la “morada”, el sitio en el que vivimos. Y eso es la ética: tanto la configuración de uno mismo, cual artesano con su propia persona, así como los ámbitos o circunstancias en los que colaboramos y creamos realidad social.
Marx definió al capitalismo como el sistema de producción, es decir, forma social del trabajo -manera en que la sociedad se organiza para sobrevivir-, en la que se convierte el objeto en mercancía, un objeto que se vende en un mercado, bajo la ley de la oferta y de la demanda.
Esta definición es sumamente certera y por ello potente para describir lo que nos interesa. Este hecho, diario y cotidiano, de convertir todo objeto en mercancía, significa que en caso del capitalismo global -de alcance universal y omniabarcante-, si alguien o algo quiere ser oído debe estar presente en el mercado, y por ello, debe aparecer o bien en alguna forma de mercancía o bien en referencia a ella -incluido el mismo ser humano.
Para ello quiero proponer algunos ejemplos de cómo todos nosotros estamos dentro de este pensamiento, impregnados por sus categorías, como la forma mercantil de ver el mundo se ha convertido en nuestra forma de estar el mundo y de habitarlo. Son ejemplos de varios ámbitos pero todos vienen a coincidir en que mire donde mire está la estructura mental, y por ello material, del funcionamiento de mercancía como lo único que vale y da valor a la realidad.
- “Compro, luego existo”, yo sólo tengo valor si compro, si consumo como todos los demás hacen. De ahí que todo individuo sea un engranaje más intercambiable por otro, mientras sólo cumpla el requisito de consumir, y producir con su trabajo. Cuando a alguien la vida le sonríe puede adquirir un buen coche, una casa, y un largo etcétera... Y es esta la manera cómo nosotros podemos afirmar que a alguien “la vida le va bien”, “le funcionan las cosas”. Parece como si todo el resto de aspectos de la persona fueran secundarios o meros anexos a esta capacidad de consumir y de gozar haciéndolo.
- La libertad se compra: cuanto más dinero tengo, obtenido de la forma que sea -no importa mientras sea reinvertido en el sistema de mercado- más libertad tengo para elegir, no sólo qué poseer y qué ser, sino también para tomarme mi tiempo, más capacidad de acción. Compro, pues, mi tiempo, que ya no es mío.
- Se acerca la Navidad. Casi toda la felicidad de estas fechas se va a reflejar en la cantidad de regalos intercambiables que nos van a informar sobre los índices de nuestra capacidad para recibir y dar felicidad. Aunque esta felicidad sea efímera, todos vamos a seguir el mismo rito. Es más, es necesario para que el sistema económico mejora, es decir, aumente el PIB.
- La naturaleza está en peligro, tanto por la contaminación como por la sobrexplotación de sus recursos y biodiversidad. Las herramientas que se proponen para solucionar esta crisis ecológica consisten en modificar nuestros hábitos de consumo para que podamos... seguir consumiendo -y evidentemente, se consume algo más que la mera nutrición y vestido. La naturaleza es aquel almacén del que podemos arrancar todo lo que deseemos para contentar nuestro deseo de ser personas, ergo, de consumir. No parece que pueda haber ninguna aproximación más a la naturaleza que este potencial depósito de materia prima.
- Las relaciones personales funcionan también como un intercambio: en las relaciones cada vez nos encontramos como contabilidades de “haberes y deberes”, una relación de acciones que se han realizado o se han recibido, sin tener para nada en cuenta a la persona como un todo, por lo que es ella. Ello nos convierte en personas continuamente pendientes de recibir o de dar al que tenemos al lado. El otro no es más que un obstáculo, un impedimento a nuestros deseos, o bien el garante de nuestra felicidad con su aprobación.
- Y por último, la escuela. La escuela debería ser la transmisora de cultura, además de construir personas aptas para ciudadanía de nuestras sociedades. Además de la dificultad de evaluar estos dos objetivos, aparece otro serio revés para la misma definición de escuela que no la permite funcionar: a la escuela se la paga para que haga lo que yo, consumidor, le digo que tiene que hacer. Yo, como consumidor soy el que decreta qué quiere y cómo lo quiere. Si no se cumple mi pretensión me armo con pretextos legales o bien cambio de centro sin tener en cuenta en ideario del centro, la columna vertebral del mismo y los valores en los que pretenden educar a nuestr@s hij@s. La escuela se ha convertido en un objeto más de consumo, regida por las leyes del mercado, y se le empieza a exigir una eficiencia que, someramente, se calcula mediante papeles rellenados.
Brevemente, no sólo convertimos objetos en mercancía, sino que nosotros mismos somos esa mercancía para un mercado que persigue el beneficio.
Por último, para terminar esta primera parte, déjenme transcribirles un cuento de Anthonny de Mello:
El rico industrial del Norte se horrorizó cuando vio a un pescador del Sur tranquilamente recostado contra su barca y fumando una pipa.
“¿Por qué no has salido a pescar?”, le preguntó el industrial.
“ porque ya he pescado bastante por hoy”, respondió el pescador.
“¿ Y por qué no pescas más de lo que necesitas?”, insistió el industrial.
“¿Y qué iba a hacer con ello?”, preguntó a su vez el pescador.
“Ganarías más dinero”, fue la respuesta. “De este modo podrías poner un motor a tu barca. Entonces podrías ir a aguas más profundas y pescar más peces. Entonces ganarías lo suficiente para comprarte unas redes de nylon, con las que podrías obtener más peces y más dinero. Pronto ganarías para tener dos barcas...y hasta una verdadera flota. Entonces serías rico, como yo”.
“¿Y qué haría entonces?”, preguntó de nuevo el pescador.
“ Podrías sentarte y disfrutar de la vida”, respondió el industrial.
“¿Y qué crees que estoy haciendo en este preciso instante?”, respondió el satisfecho pescador.
dijous, 26 d’agost del 2010
El "Che"
"No se trata de cuántos kilogramos de carne se come o de cuántas veces al año pueda alguien ir a pasearse a la playa, ni de cuántas bellezas que vienen del exterior puedan comprarse con los salarios actuales. Se trata, precisamente, de que el individuo se sienta más pleno, con mucha más riqueza interior y con mucha más responsabilidad"
(Che Guevara)
divendres, 20 d’agost del 2010
De la naturalesa
Creiem, o prenem com a tals, que els conceptes són simple reflex de la realitat que sentim, en una abstracció de diverses característiques comunes dels particulars que ens donin a entendre les coses.
Aquesta definició pot valer per a conèixer objectes del nostre al voltant com "taula", "pedra", i un llarg etcètera. Però comença a veure's la seva problematicitat en els termes tècnics amb els quals podem transformar la realitat, i que són pura creació humana -encara que verificada en la realitat-, però ja és improbable del tot aquesta explicació per a conceptes com llibertat, com dret, pàtria, nació, justícia, etc. doncs molts d'ells no estan en la realitat i no els podem sostreure de la mateixa, tret que el propi pensament humà es consideri realitat -o es vegi com dador de forma al mateix (idealisme).
No entraré en disquisiciones filosòfiques, perquè l'assumpte ens duria no solament diverses ratlles sinó una discussió de tota la història del pensament humà.
Em serveix aquest breu preàmbul per a aterrar sobre una noció que avui dia està de moda: "naturalesa". Intentar pensar que alguna cosa com la naturalesa global, tota ella, en la seva innumerable presència d'ecosistemes, fins i tot com organisme viu, per favor, demano aclariments. Sobretot sobre l'origen d'aquest concepte, que, com totalitat omniabastant no pot haver-se verificat empíricament; amb la qual cosa, queda exposada a ser considerada com Idea, i per tant, buscar la seva pretesa realitat -almenys com mer ens de raó.
Curiosament, ens de raó, per definició, no té cap possibilitat de constatació fàctica, però si té la capacitat d'actuar com a reguladora -com la noció de dret-, com a sistematizadora de possibles experiències que nosaltres classifiquem com ecològiques -i aquesta és la funció que actualment realitza.
Permeteu-me recórrer a la història de la "naturalesa". Des de fa segles, la Naturalesa ha estat la mare nutridora -i ho segueix sent- de la humanitat. A la mateixa calia arrencar-li l'aliment, en la lluita per la supervivència contra altres espècies. Per descomptat, lluita a mort. En aquesta lluita, l'ésser humà es va trobar amb fams, epidèmies, i un llarg etcètera de nombrosos exemples en els quals s'albira el que la Naturalesa podia fer amb l'home. En les pròpies ciutats antigues i en èpoques pre-modernes, l'humà se separava del natural per la diversa llei que es respecta en ambdues -en pocs casos com alguns sofistes i en l'actualitat a ningú se li va ocórrer naturalitzar les lleis humanes, fer-les equivalents entre si, doncs això hagués suposat la desaparició de la civilització, les característiques de la qual són diverses, però en totes elles es defensava una mica divers a la vida en naturalesa-. Aquesta separació venia representada per la muralla, que defensava, no tan sols d'invasions d'altres éssers humans, sinó també de la llei natural.
Curiosament, en francès "défendre" és igual que defensar, prohibir, ja que la prohibició és vista com una defensa. [Avui es veu el prohibit com covardia o eliminació de la possibilitat d'elecció]
Aquesta visió paisatgística del natural comença a aparèixer quan la naturalesa ja no és vista com amenaça, és a dir, en la maduresa de la Revolució Científica, la Revolució Industrial, on s'aplica el coneixement exacte humà per agafar el natural i posar-li ordre. Amb les primeres bones collites, la desaparició d'algunes malalties, l'augment de la població, aviat l'home verifica el seu saber. ["Begriff" en alemany és concepte, i la seva arrel "begreifen" significa agafar, captar, i quan alguna cosa l'agafo, ho tinc a la mà, faig amb ell el que vull, poso a la realitat a la meva altura, i per això, ja no espanta, ni atemoreix, la puc contemplar].
Malgrat tot, tenim constància que el natural, a part de bellesa que podem observar tranquil·lament mentre passegem -i per tant- que ja hem domesticat en forma de camí o de sentir-nos bé defensats per a poder referir-nos a un ordre natural, podem experimentar paüra, el sublim, quan experimentem l'il·limitat, la forma caòtica del món desbocat, de magnituds gegantesques en un tsunami, un terratrèmol, on se'ns escapa tota possibilitat tècnica de contemplació tranquil·la. Aquesta naturalesa segueix sent "pura", incontaminada, mentre que a la primera li ha passat per damunt la Revolució Industrial.
Demano explicacions, doncs, als naturalistes que aclareixin a quina naturalesa ens referim. A més, no entenc com a hores d'ara poden presentar-se certs sabers com a superiors, l'arrel dels quals prové de l'alquimia, bruixeria o qualsevol altre coneixement on van aparellades les forces ocultes de la veritable naturalesa, els elements de la qual no són mers elements constitutius sinó que es veuen afectats per simpaties entre ells, atraccions i que poden arribar a explicar no ja les malalties sinó també els caràcters. Coneixement que no és democràtic sinó que ve donat per certs dons o revelacions particulars en llocs determinats. Ja no diguem el vernís pseudoreligiós que adopta aquesta noció.
Si actualment ens considerem membres d'una societat post-moderna, en la modernitat de la qual es va desvetllar l'engany religiós explicitant-lo com a vaporositat conceptual del cervell sense cap correlat empíric o bé com a pors ocultes de la humanitat al desconegut -falta de valentia per a afrontar la mort-, siguem fidels a la tradició i no ens deixem colar per la porta de darrere nous misticismes -en els quals incloc la pel·lícula "Avatar", com nova revelació-.
Que calgui viure en un equilibri amb la naturalesa, suposa explicitar els continguts naturals, la seva conceptualització, i a més si ve prescrit com deure moral, ens hem de mostrar davant dels ulls com és la seva finalitat.
De tota manera, i també seguint les lleres de la història, actualment estem alimentant, més que menys, a uns set mil milions d'éssers humans. Tinguin en compte la dada perquè tot el món vol millorar el món però que no li sostreguin gens de la seva comoditat.
Altra cosa ja és la calma de la consciència.
De la naturaleza
Creemos, o tomamos como tales, que los conceptos son simple reflejo de la realidad que sentimos, en una abstracción de diversas características comunes de los particulares que nos den a entender las cosas.
Esa definición puede valer para conocer objetos de nuestro alrededor como “mesa”, “piedra”, y un largo etcétera. Pero empieza a verse su problematicidad en los términos técnicos con los que podemos transformar la realidad, y que son pura creación humana -aunque verificada en la realidad- pero ya es improbable del todo esta explicación para conceptos como libertad, como derecho, patria, nación, justicia, etc. pues muchos de ellos no están en la realidad y no los podemos sonsacar de la misma, a no ser que el propio pensamiento humano se considere realidad -o se vea como dador de forma al mismo (idealismo).
No voy a entrar en disquisiciones filosóficas, porque el asunto nos llevaría no solamente varios renglones sino una discusión de toda la historia del pensamiento humano.
Me sirve este breve preámbulo para aterrizar sobre una noción que hoy en día está en boga: “naturaleza”. Intentar pensar que algo como la naturaleza global, toda ella, en su innumerable presencia de ecosistemas, incluso como organismo vivo, por favor, pido aclaraciones. Sobretodo acerca del origen de este concepto, que, como totalidad omniabarcante no puede haberse verificado empíricamente; con lo cual, queda expuesta a ser considerada como Idea, y por tanto, buscar su pretendida realidad -al menos como mero ente de razón. Curiosamente, ente de razón, por definición, no tiene ninguna posibilidad de constatación fáctica, pero sí tiene la capacidad actuar como reguladora, como sistematizadora de posibles experiencias que nosotros clasificamos como ecológicas -y esa es la función que actualmente realiza.
Permitidme recurrir a la historia de la “naturaleza”.
Desde hace siglos,la Naturaleza ha sido la madre nutriente -y lo sigue siendo- de la humanidad. A la misma había que arrancarle el alimento, en la lucha por la supervivencia contra otras especies. Por supuesto, lucha a muerte. En esta lucha, el ser humano se encontró con hambrunas, epidemias, y un largo etcétera de numerosos ejemplos en los que se vislumbra lo que la Naturaleza podía hacer con el hombre.
En las propias ciudades antiguas y en épocas pre-modernas, lo humano se separaba de lo natural por la diversa ley que se cumplía en ambas -en pocos casos como algunos sofistas y en la actualidad a nadie se le ocurrió naturalizar las leyes humanas, hacerlas equivalentes entre sí, pues ello hubiera supuesto la desaparición de la civilización, cuyas características son variopintas, pero en todas ellas se defendía algo diverso a la vida en naturaleza-. Esta separación venía representada por la muralla, que defendía, no tan sólo de invasiones de otros seres humanos, sino también de la ley natural. Curiosamente, en francés “défendre” es al igual que defender, prohibir, puesto que la prohibición es vista como una defensa. [Hoy se ve lo prohibido como cobardía o eliminación de la posibilidad de elección]
Esta visión paisagística de lo natural empieza a aparecer cuando la naturaleza ya no es vista como amenaza, es decir, en la madurez de la Revolución Científica, la Revolución Industrial, donde se aplica el conocimiento exacto humano a coger lo natural y ponerle orden. Con las primeras buenas cosechas, la desaparición de algunas enfermedades, el aumento de la población, pronto el hombre verifica su saber. [“Begriff” en alemán es concepto, y su raíz “begreifen” significa coger, captar, y cuando algo lo cojo, lo tengo a la mano, hago con él lo que quiero, pongo a la realidad a mi altura, y por ello, ya no asusta, ni atemoriza, la puedo contemplar].
A pesar de todo, tenemos constancia de que lo natural, aparte de belleza que podemos observar tranquilamente mientras paseamos -y por tanto- que ya hemos domesticado en forma de camino o de sentirnos bien defendidos para poder referirnos a un orden natural, podemos experimentar pavor, lo sublime, cuando experimentamos lo ilimitado, la forma caótica del mundo desbocado, de magnitudes gigantescas en un tsunami, un terremoto, donde se nos escapa toda posibilidad técnica de contemplación tranquila. Esta naturaleza sigue siendo “pura”, incontaminada, mientras que la primera le ha pasado por encima la Revolución Industrial.
Pido explicaciones, pues, a los naturalistas que aclaren a qué naturaleza nos referimos.
Además, no entiendo como a estas alturas pueden presentarse ciertos saberes superiores, cuya raíz se desliza a la alquimia, brujería o cualquier otro conocimiento donde van aparejadas las fuerzas ocultas de la verdadera naturaleza, cuyos elementos no son meros elementos constitutivos sino que se ven afectados por simpatías entre ellos, atracciones y que pueden llegar a explicar no ya las enfermedades sino también los caracteres. Conocimiento que no es democrático sino que viene dado por ciertos dones o revelaciones particulares en sitios determinados. Ya no digamos el barniz pseudoreligioso que adopta esta noción. Si actualmente nos consideramos miembros de una sociedad post-moderna, en cuya modernidad se desveló el engaño religioso explicitándolo como vaporosidad conceptual del cerebro sin ningún correlato empírico o bien como miedos ocultos de la humanidad a lo desconocido -falta de valentía para afrontar la muerte-, seamos fieles a la tradición y no nos dejemos colar por la puerta de atrás nuevos misticismos -en los que incluyo la película “Avatar”, como nueva revelación-.
Que haya que vivir en un equilibrio con la naturaleza, supone explicitar los contenidos naturales, su conceptualización, y además si viene prescrito como deber moral, nos debemos mostrar delante de los ojos cual es su finalidad.
De todas maneras, y también siguiendo los cauces de la historia, actualmente estamos alimentando, más que menos, a unos siete mil millones de seres humanos. Tengan en cuenta el dato porque todo el mundo quiere mejorar el mundo pero que no le sustraigan ni un ápice de su comodidad.
Otra cosa ya es la calma de la conciencia.
diumenge, 15 d’agost del 2010
Heidegger
Sólo porque no se oyen los gritos de los niños ni el silencio de los "prisioneros", existe alguna posibilidad de adoptar respecto de los tiempos, como actitud filosófica última una "serenidad" que "deje a las cosas ser". Los devotos del pensamiento del último Heidegger tienen afrontar el hecho de que el mundo - o no-mundo - del Holocausto tendría que haber sido para él un Acontecimiento, pero no lo fue"
Fackenheim, "To Mend the world".
divendres, 13 d’agost del 2010
Records universitaris
“En efecto, si lo verdadero sólo existe en aquello o, mejor dicho, como aquello que se llama unas veces intuición y otras veces saber inmediato de lo absoluto (…) se pretende que lo Absoluto sea, no concebido, sino sentido e intuido, que lleven la voz cantante y sean expresados, no su concepto, sino su sentimiento y su intuición”
HEGEL, F. W. G “Las tareas científicas del presente”, prólogo de la “Fenomenología del Espíritu”
Recordo l'aparició al centre universitari on estudiava Filosofia, la presència d'uns bufons, saltimbanquis o titellaires, "artistes" avui dia després del rentat d'imatge que se li ha efectuat al nostre llenguatge, anteriorment directe, brusc, impactant, jerarquitzant... se li ha fet un lifting important, llimant asprors, perquè al cap i a la fi, les diferències són reconegudes o acceptades quan desapareixen com a concepte. "Omnia determinatio negatio est".
Bé, aquests artistes jugaven amb boles , amb taronges, i un llarg nombre d'accessoris amb els quals demostraven les seves habilitats. Jo sempre em vaig preguntar què feia aquesta gent en aquest centre, considerat en la meva joventut no com a dipositària i transmissora de la cultura -aspecte que a la meva època es garantia en l'escola- sinó com actualizant i elaborant d'aquesta mateixa cultura o saber. És a dir, pensava que la universitat suposava quelcom seriós.
En algunes ocasions em vaig acostar a parlar amb ells, persones al cap i a la fi com jo. Eren feliços, això em va sorprendre, completament feliços: havien trobat el seu lloc, seguint les peripècies de les seves mans, dels seus cercles. Alguns d'ells estudiaven en la universitat, però el coneixement que rebien no era l'autèntic, no era l'útil per a la vida, doncs no suposava cap alegria, cap palpitació subterrània i real... Ells tenien la raó, i nosaltres per molt estudi, per molta lletra, per molt esforç que invertíssim en la nostra biblioteca, no arribaríem mai a la seva meta. Al cap i a la fi, la nostra finalitat era altra: perpetuar l'estat de coses, la situació econòmica, la desigualtat social, i tota la tirallonga de problemes globals que començaven a albirar-se en l'horitzó de mitjan dels noranta. Érem "petitburgesos".
Ara, després del temps, puc escriure aquestes línies, entendre que cadascun tria la seva destinació, el meu va consistir en -i segueix sent-lo encara- "el treball del concepte" -en paraules de l'autor de la cita inicial al post-. i que existeixen algunes responsabilitats que no poden carregar-se a l'esquena d'altri.
No nego la intuïció ni tampoc certes experiències absolutes en moments de la vida. Tan sols crec que les mateixes no aïllen a la resta de la vida, de la rutina -no mediocritat-, sinó que han d'inserir-se i involucrar-se en la mateixa, a poder ser-hi verificades.
És cert que algunes vegades retrobo als apòstols de la veritat -no sé si nova o si sempre ha estat la mateixa-. Estan cansats, no sé si vençuts, perquè la seva veritat consistia en diverses gradacions sota el llindar de les sensacions, i quan hom ha trepitjat tantes vegades el mateix sòl, ha transcorregut els mateixos camins, sense que res més que impulsi a moure'm, hom resta en la veritat, immòbil, mort, i segurament danyat pel dopatge causant de semblants viatges a enlloc.
Recuerdos universitarios
“En efecto, si lo verdadero sólo existe en aquello o, mejor dicho, como aquello que se llama unas veces intuición y otras veces saber inmediato de lo absoluto (…) se pretende que lo Absoluto sea, no concebido, sino sentido e intuido, que lleven la voz cantante y sean expresados, no su concepto, sino su sentimiento y su intuición”
HEGEL, F. W. G “Las tareas científicas del presente”, prólogo de la “Fenomenología del Espíritu”
Recuerdo la aparición en el centro universitario en el que estudiaba Filosofía, la presencia de unos bufones, saltimbanquis o titiriteros, “artistas” hoy en día tras el lavado de imagen que se le ha efectuado a nuestro lenguaje, anteriormente directo, brusco, impactante, jerarquizante... se le ha hecho un lifting importante, limando asperezas, porque al fin y al cabo, las diferencias son reconocidas o aceptadas cuando desaparecen como concepto. Bien, esos artistas jugaban con aros, con naranjas, y un largo accesorios con los que demostraban sus habilidades.
Yo siempre me pregunté qué hacía esa gente en ese centro, considerado en mi juventud no como depositaria y transmisora de la cultura -aspecto que en mi época se garantizaba en la escuela- sino como actualizante y elaborante de esa misma cultura o saber. Es decir, pensaba que la universidad suponía algo serio.
En algunas ocasiones me acerqué a hablar con ellos, personas al fin y al cabo como yo. Eran felices, eso me sorprendió, completamente felices: habían encontrado su sitio, su lugar, siguiendo las peripecias de sus manos, de sus aros. Algunos de ellos estudiaban en la universidad, pero el conocimiento que recibían no era el auténtico, no era el útil para la vida, pues no suponía ninguna alegría, ninguna palpitación subterránea y real... Ellos tenían la razón, y nosotros por mucho estudio, por mucha letra, por mucho esfuerzo que invirtiéramos en nuestra biblioteca, no llegaríamos nunca a su meta. Al fin y al cabo, nuestra finalidad era otra: perpetuar el estado de cosas, la situación económica, la desigualdad social, y toda la retahíla de problemas globales que empezaban a vislumbrarse en el horizonte de mediados de los noventa. Éramos “pequeñoburgueses”.
Ahora, tras el tiempo, puedo escribir estas líneas, entender que cada uno elige su destino, el mío fue -y sigue siéndolo aún- “el trabajo del concepto” -en palabras del autor de la cita inicial al post-. y que existen algunas responsabilidades que no pueden cargarse a las espaldas de otros.
No niego la intuición ni tampoco ciertas experiencias absolutas en momentos de la vida. Tan sólo creo que las mismas no aíslan al resto de la vida, de la rutina -no mediocridad-, sino que deben insertarse e involucrarse en la misma, a poder ser verificadas en la misma.
Es cierto que algunas veces reencuentro a los apóstoles de la verdad -no sé si nueva o si siempre ha sido la misma-. Están cansados, no sé si vencidos, porque su verdad consistía en diversas gradaciones bajo el umbral de las sensaciones, y cuando ha pisado tantas veces el mismo terreno, transcurrido los mismos caminos, sin algo más que impulse a moverme, uno se queda en la verdad, inmóvil, muerto, y seguramente dañado por el dopaje causante de semejantes viajes a ningún sitio.
dimarts, 10 d’agost del 2010
Una nota d'atenció
Resa Ulrich Beck en el seu llibre "La societat del risc global", risc és "l'enfocament modern de la previsió i control de les conseqüències futures de l'acció humana, les diverses conseqüències no desitjades de la modernització radicalitzada. És un intent (institucionalitzat) de colonizar el futur, un mapa cognitiu" (pàg. 5).
Aquest risc apareix globalitzat, mondialitzat. El capitalisme també ha convertit el risc en mercaderia, en forma d'Asseguradores. Però el més curiós de tot és que aquestes mateixes companyies s'abstenen, reconeixent el seu risc, de cobrir "accidents nuclears, ni el canvi climàtic ni les seves conseqüències, ni el col·lapse de les economies, ni els riscos de baixa probabilitat i greus conseqüències de diversos tipus de tecnologies" (id.)
La pregunta que em faig és com, sabent les condicions en les quals vivim, seguim pujats al carro. Potser perquè el risc, aquestes notes característiques de la nostra cultura que visualitzem en els nostres televisors, aquest anar al màxim, a les fronteres últimes del ser humà, aquest goig per mirar de prop a la mort, és el que realment ens permet escapar de la rutina, del món... curiosa la nostra civilització que l'únic que vol és escapar de sí mateixa.
També és cert que si un mira el mapa de situació d'importants ciutats, sempre està situades en zones conflictives: Els Angeles i Tòquio han prosperat sofrint sengles terratrèmols, altres ciutats es col·lapsen per inundacions, etc. Sigui això la característica principal de renovació tant de les pròpies terres o jaciments com també font important tant de reconstrucció material com de prevenció... altra manera de fer negocis. I sinó, en què anava a estar ocupat l'ésser humà?
Una nota de atención
Reza Ulrich Beck en su libro “La sociedad del riesgo global”, riesgo es “el enfoque moderno de la previsión y control de las consecuencias futuras de la acción humana, las diversas consecuencias no deseadas de la modernización radicalizada. Es un intento (institucionalizado) de colonizar el futuro, un mapa cognitivo” (pág. 5). Este riesgo aparece globalizado, mundializado.
El capitalismo también ha convertido el riesgo en mercancía, en forma de Aseguradoras. Pero lo más curioso de todo es que estas mismas compañías se abstienen, reconociendo su riesgo, de cubrir “accidentes nucleares, ni el cambio climático ni sus consecuencias, ni el colapso de las economías, ni los riesgos de baja probabilidad y graves consecuencias de diversos tipos de tecnologías” (id.)
La pregunta que me hago es cómo pues, sabiendo las condiciones en las que vivimos, seguimos subidos al carro. Quizás porque el riesgo, esas notas características de nuestra cultura que visualizamos en nuestros televisores, ese ir al máximo, a las fronteras últimas del ser humano, ese gozo por mirar de cerca a la muerte
También es cierto que si uno mira el mapa de situación de importantes ciudades, siempre está situadas en zonas conflictivas: Los Angeles y Tokyo han prosperado sufriendo sendos terremotos, otras ciudades se colapsan por inundaciones, etc. Sea esto la característica principal de renovación tanto de las propias tierras o yacimientos como también fuente importante tanto de reconstrucción material como de prevención... otra manera de hacer negocios. Y sino, ¿en qué iba a estar ocupado el ser humano?
dimecres, 28 de juliol del 2010
Bergman
Lutero, con su renovación religiosa, dejaba al ser humano frente a frente con Dios, el individuo como creación suya, sin ninguna posible mediación -visible-. Este era el único vínculo posible con la trascendencia. Cada persona estaba predeterminada a ser salvado o a ser condenado; cada cual corre con su propia existencia, un tú a Tú, un tú finito enfrente del Tú infinito, y es a partir de esta conversación que se debe copsar su pertenencia o bien al reino de la luz o bien al reino de las tinieblas.
Sea cual sea el destino de cada cual, este mundo ya es un preludio del infierno, condenado por el pecado original en la lejanía del Redentor, separados por un umbral inalcanzable para el ser humano. Pocos signos de esperanza o bien ausencia de ella al mundo.
Con Bergman, educado en el protesstantismo, cada persona es una isla que navega en su interioridad. Aunque sea odio, o amor, o sufrimento, es patentemente propio, únicamente suyo. Se intenta hablar, como un intento por poder llegar al otro, pero a sabiendas de que sólo se expresa la propia interioridad, aquella insondable propuesta propia que sólo queda en el propio reflejo de un espejo, signo de un mismo.
Este individuo a quien lo único que le pertenece auténticamente es su pecado, su castigo, sus ilusiones o su pérdida. Por esto podemos encontrar la sinceridad a las palabras o en sus emociones, porque están enfrentadas frente a frente a un absoluto, la totalidad de la vida que se presenta a cada instante, en absoluto como una abstracción de momentos y de instantes entre los que pueda ir igualando cantidades negativas o positivas que adicción matemática, sino como cada momento como apertura a una decisión presa según una respuesta a una pregunta. En cada momento se muestra mi existencia, ya sea determinada a salvarse o a condenarse.
La pregunta pertinente es qué es de mi vida, y siempre es una pregunta que no afecta sólo al presente sino que tiene la mirada puesta aunque sea en un futuro inmediato. Y la respuesta es siempre de cariz religioso, aunque no sea respuesta en algún caso por ninguna religión objetiva. Esta es la respuesta que guía el día a día, el universal de sentido que nos dirige. Es religiosa o trascendente porque hace referencia a una sentencia sobre proposiciones futuras, que todavía no están presentes, y por lo tanto forman parte de la esperanza, de la ilusión o del deseo, determinaciones que surgen desde el interior pero que la realidad externa no me puede responder, en cuanto que continuamente en tiempo presente.
Es probablemente incomprensible por cualquier latino la angustia imperante en los films de Trier o de Bergman. Nosotros, latinos, en la confianza de la luz y del Sol, con un mar moderado y calmado, con la bonanza de nuestra alimentación mediterránea, completamente adiestrada.
Y la pregunta que se se debe hacer es, como la cultura escandinava, o del Norte, fue capaz de abrazar esta religión. Las posibles respuestas son dos: porque era mejor que se salvaran unos cuántos que no paso estar todos condenados, en la tribu y en el más allá, a sacrificar vidas; segundo, porque el ambiente de lucha por la supervivencia y bonanza de la naturaleza es inexistente en un clima dónde la mitad del año, la vida permanece latente.
Tampoco entiendo dos aspectos. El primero, este intento de suplir la enseñanza de una cultura religiosa como ingrediente actual de una parte importante de la humanidad porque al fin y al cabo, la religión está superada y acabará siéndolo por todas partes; mas creo que esta educación serviría para poder entender al otro -interculturalidad-. El segundo, es entender la cultura religiosa como una pregunta que caracteriza al ser humano y que contempla varias posibles respuestas -incluida la atea-, que hace referencia al sentido último y desde el que se toman decisiones presentes y se configura la política.
Bergman
Luter, amb la seva renovació religiosa, deixava a l'ésser humà cara a cara amb Déu, l'individu com a creació seva, sense cap possible mediació -visible-. Aquest era l'únic vincle possible amb la transcendència. Cada persona estava predeterminada a ser salvat o a ser condemnat; cadascú corre amb la seva pròpia existència, un tu a Tu, un tu finit enfront del Tu infinit, i és a partir d'aquesta conversa que hom ha de copsar la seva pertinença o bé al regne de la llum o bé al regne de les tenebres.
Sigui quina sigui la destinació de cadascú, aquest món ja és un preludi de l'infern, condemnat pel pecat original a la llunyania del Redemptor, separats per un llindar inabastable per a l'ésser humà. Pocs signes d'esperança o bé absència d'ella al món.
Amb Bergman, cada persona és una illa que navega en la seva interioritat. Encara que sigui odi, o amor, o patiment, és patentment seu, únicament seu. S'intenta parlar, com un intent per poder arribar a l'altre, però sabent que només s'expressa la pròpia interioritat, aquella insondable proposta pròpia que només queda en el propi reflex d'un mirall, signe d'un mateix. Aquest individu a qui l'únic que li pertany autènticament és el seu pecat, el seu càstig, les seves il·lusions o la seva pèrdua. Per això podem trobar la sinceritat a les paraules o en les seves emocions, perquè estan enfrontades cara a cara a un absolut, la totalitat de la vida que es presenta a cada instant, no pas com una abstracció de moments i d'instants entre els que pugui anar igualant quantitats negatives o positives qual addicció matemàtica, sinó com cada moment com apertura a una decisió presa segons una resposta a una pregunta. A cada moment es mostra la meva existència, ja sigui determinada a salvar-se o a condemnar-se.
La pregunta pertinent és què n'és de la meva vida, i sempre és una preugunta que no afecta només al present sinó amb la mirada encara que sigui a un futur immediat. I la resposta és sempre de caire religiós, encara que no sigui resposta en algun cas per cap religió objectiva. Aquesta és la resposta que guia el dia a dia, l'universal de sentit que ens dirigeix. És religiosa o transcendent perquè fa referència a una sentència sobre proposicions futures, que encara no estan presents, i per tant formen part de l'esperança, de la il·lusió o del desig, determinacions que sorgeixen des de l'interior però que la realitat externa no em pot respondre, en tant que contínuament en temps present.
És probablement incomprensible per qualsevol llatí l'angoixa imperant en els films de Trier o de Bergman. Nosaltres, llatins, en la confiança de la llum i del Sol, amb un mar mesurat i calmat, amb la bonança de la nostra alimentació mediterrània, completament ensinistrada.
I la pregunta que hom s'ha de fer és, com la cultura escandinava, o del Nord, va ser capaç d'abraçar aquesta religió. Les possibles respostes són dos: perquè era millor que se salvessin uns quants que no pas estar tots condemnats, en la tribu i en el més enllà, a sacrificar vides; segon, perquè l'ambient de lluita per la supervivència i bonança de la naturalesa és inexistent a un clima on la meitat de l'any, la vida roman latent.
Tampoc entenc dos aspectes. El primer, aquest intent de suplir l'ensenyança d'una cultura religiosa com a ingredient actual d'una part important de la humanitat perquè a la fi i al cap, la religió està superada i acabarà essent-ho arreu, per tant; més crec que serviria per a poder copsar a l'altre -interculturalitat-. El segon, és entendre la cultura religiosa com una pregunta que caracteritza a l'ésser humà i que contempla diverses possibles respostes -inclosa l'atea-, que fa referència al sentit últim i des del qual es prenen decisions presents i es configura la política.
dimecres, 21 de juliol del 2010
Cita de Hegel
“Nihil est in intellectu quod prius non fuerit in sensu”: nada hay en el pensar que no haya estado antes en el sentido, en la experiencia. (…) Pero ella [la filosofía especulativa] viceversa afirmará igualmente: “nihil est in sensu quod non fuerit in intellectus” en el sentido que (…) el sentido jurídico, ético y religioso son un sentimiento y por ende una experiencia con un contenido tal que tiene su raíz y su sede sólo en el pensamiento.
G. W. F. Hegel, “Enciclopedia de las ciencias filosóficas”, Introducción, §8.
Aquesta encertada observació del filòsof alemany per qui, i no pas això ha d'importar massa, no simpatitzo, em duu a subratllar la necessitat d interioritat, és a dir, de descobrir no en la realitat dels fets, sinó en la profunditat del pensament, l'arrel humanitzant de la realitat: el deure, l'ideal, la possibilitat de la idea d'infinit -i totes les seves variants-, és un impuls humà.
El conformar-se amb el donat, amb la "rica" indefinitat i indeterminitat real, d'una cosa al costat d'una altra, normalment proposades com gaudi sensible -uneixo després d'un altre-, ens fa esclaus d'això -en aquest cas s'adquireix monetàriament-, corrent darrere d'elles en aquesta horitzontalitat sense horitzó, sense límit, perquè el límit permetria, des d'ell, mirar més enllà.
Cita de Hegel
“Nihil est in intellectu quod prius non fuerit in sensu”: nada hay en el pensar que no haya estado antes en el sentido, en la experiencia. (…) Pero ella [la filosofía especulativa] viceversa afirmará igualmente: “nihil est in sensu quod non fuerit in intellectus” en el sentido que (…) el sentido jurídico, ético y religioso son un sentimiento y por ende una experiencia con un contenido tal que tiene su raíz y su sede sólo en el pensamiento.
G. W. F. Hegel, “Enciclopedia de las ciencias filosóficas”, Introducción, §8.
Esta acertada observación del filósofo alemán al que, y no debe importar por ello, no es de mis mejores simpatías, me lleva a subrayar la necesidad de interioridad, es decir, de descubrir no en la realidad de los hechos, sino en la profundidad del pensamiento, la raíz humanizante de la realidad: el deber, el ideal, la posibilidad de la idea de infinito -y todas sus variantes-, es un impulso humano.
El conformarse con lo dado, con la "rica" indefinidad e indeterminidad real, de una cosa al lado de otra, normalmente propuestas como goce sensible -uno tras otro-, nos hace esclavos de ello -en este caso se adquiere monetariamente-, corriendo detrás de ellas en esta horizontalidad sin horizonte, sin límite, porque el límite permitiría, desde él, mirar más allá.
dilluns, 19 de juliol del 2010
Respuesta a Toni
En vista de la extensión de este mi última respuesta a Toni, me veo obligado a incluir un nuevo post. Primer expongo la respuesta del amigo, para luego responderle.
TONI:
Estimado Salva, gran noticia que vuelvas a escribir. Siempre es un placer saber de ti y de tu vida. También tengo un can, Canela, y cierto es que ella también podría aprobar perfectamente dichas competencias.
Tengo un análisis diferente al de otras conversaciones que hemos tenido. A lo mejor te sorprende, pero la clase política que tenemos en el país es muy eficaz e inteligente.
El otro día hablando con mi padre, le dije: -Papá, yo creo que ZP debe tener cierto grado de déficit mental, porque es imposible hacer las cosas tan mal como las ha estado haciendo de una forma consciente. Mi padre más callado de lo que es habitual en él, me miró a los ojos y me dijo sonriendo: -Toni, ZP no tiene ningún déficit mental, es más listo de lo que todos creemos.
Tú sabes perfectamente la ideología de mi padre, y la verdad es que es una respuesta que por lo menos yo no me esperaría jamás. Analice varios días lo que dijo y tras mucho pensar comprendí lo que quería decir. Si un gobernante le quita la educación y la moral a un ciudadano, le podrá gobernar de una forma fácil, si a esa misma persona le das educación y fomentas su moral, sabrá discernir entre lo “bueno” y lo “malo” y discutirá tus decisiones.
La clase política, (hoy por hoy, me da ya igual derecha o izquierda) está utilizando como arma la ignorancia exacerbada del pueblo, la cual va en aumento poco a poco. Al mismo tiempo, intenta destruir los valores morales y fomentar otros valores. No quiero entrar en temas concretos, porque hay gente que opinará diferente a mí y entraremos en un debate absurdo. Sin embargo sí que mencionaré algunos ejemplos: destrucción de la familia, sobreprotección desmesurada y en algunos casos carente de lógica de la mujer, fomento de la vagancia (paro, funcionariado, ayudas a quien no las merece, falta de reconocimiento al esfuerzo…), impunidad ante el robo y una larga lista que jamás se acabaría.
Pero eso no es lo que más me preocupa, lo que más me preocupa es que la línea que me separa de ellos es tan delgada que muchas veces caigo en la trampa que estoy criticando. Todos caemos y los que caen dentro de la ignorancia tienen perdón, porque son unos pobres ignorantes. Pero los que sabemos o intuimos de qué va el cotarro y aún y así caemos, no tenemos perdón. Por último y para no alargarme demasiado ¿tiene fin todo esto? y ¿quién se va a atrever a ponerle fin? o es un circulo que va rodando y resulta que nos ha tocado la zona jodida.
Un abrazo muy fuerte Toni Mercader Gazol
Tengo un análisis diferente al de otras conversaciones que hemos tenido. A lo mejor te sorprende, pero la clase política que tenemos en el país es muy eficaz e inteligente.
El otro día hablando con mi padre, le dije: -Papá, yo creo que ZP debe tener cierto grado de déficit mental, porque es imposible hacer las cosas tan mal como las ha estado haciendo de una forma consciente. Mi padre más callado de lo que es habitual en él, me miró a los ojos y me dijo sonriendo: -Toni, ZP no tiene ningún déficit mental, es más listo de lo que todos creemos.
Tú sabes perfectamente la ideología de mi padre, y la verdad es que es una respuesta que por lo menos yo no me esperaría jamás. Analice varios días lo que dijo y tras mucho pensar comprendí lo que quería decir. Si un gobernante le quita la educación y la moral a un ciudadano, le podrá gobernar de una forma fácil, si a esa misma persona le das educación y fomentas su moral, sabrá discernir entre lo “bueno” y lo “malo” y discutirá tus decisiones.
La clase política, (hoy por hoy, me da ya igual derecha o izquierda) está utilizando como arma la ignorancia exacerbada del pueblo, la cual va en aumento poco a poco. Al mismo tiempo, intenta destruir los valores morales y fomentar otros valores. No quiero entrar en temas concretos, porque hay gente que opinará diferente a mí y entraremos en un debate absurdo. Sin embargo sí que mencionaré algunos ejemplos: destrucción de la familia, sobreprotección desmesurada y en algunos casos carente de lógica de la mujer, fomento de la vagancia (paro, funcionariado, ayudas a quien no las merece, falta de reconocimiento al esfuerzo…), impunidad ante el robo y una larga lista que jamás se acabaría.
Pero eso no es lo que más me preocupa, lo que más me preocupa es que la línea que me separa de ellos es tan delgada que muchas veces caigo en la trampa que estoy criticando. Todos caemos y los que caen dentro de la ignorancia tienen perdón, porque son unos pobres ignorantes. Pero los que sabemos o intuimos de qué va el cotarro y aún y así caemos, no tenemos perdón. Por último y para no alargarme demasiado ¿tiene fin todo esto? y ¿quién se va a atrever a ponerle fin? o es un circulo que va rodando y resulta que nos ha tocado la zona jodida.
Un abrazo muy fuerte Toni Mercader Gazol
LO SEGADOR:
Pues sí, en eso andamos. Tras el breve paréntesis de necesidad, buscando trabajo y sin apenas ganas ni tiempo para escribir, uno vuelve a retomar ciertos proyectos entre los que está este blog. Espero poder seguir escribiendo.
Vayamos a la respuesta.
Ya hace tiempo, escribí en este blog acerca de la filosofía. http://losegador.blogspot.com/2009/07/1-modo-de-introduccion-un-poco-de.html En él se mostraba cómo las ideas son las que nos hacen actuar. Es decir, nosotros mediante las ideas, que toda cultura transmite (mediante la educación) -y que nosotros no tenemos al nacer (es claro que cada uno de nosotros sería algo diferente si hubiera nacido en el Zaire o en Vietnam), pues mediante estas ideas nosotros interpretamos el mundo: por un lado, nos lo explicamos -conceptos teóricos-, nos decimos cómo se hacen las cosas -conceptos técnicos- o bien qué es lo bueno o malo -conceptos morales-; por otro lado, según sea esta interpretación, nosotros viviremos, interpretaremos un papel concreto en esta comedia humana o mundo -lleno de significados, de lenguaje-.
La filosofía, en principio, tiene una labor importante: aclarar esos nudos de lenguaje, esos significados y sus consecuencias. ¿Sirve? Mucho, pero eso requiere tiempo, y al tiempo se le da un significado concreto hoy -léase detenidamente el post citado-.
Por ello, ZP actúa inteligentemente según sus concepciones del mundo, porque hace lo que él ve del mismo. Otro tema a debatir radica en saber cuál es la buena interpretación, la cierta... pero eso creo que ya es ejercicio personal de cada uno. Es más, como bien dice Hegel, si cada uno enuncia las conclusiones a las que llega en forma de grandes frases, no convence porque le falta el desarrollo de esa verdad, el esfuerzo de implicarse en el “trabajo del concepto”. Decir cosas como “Dios es la Verdad” es una afirmación que, de por sí, es vacía sino se explicita o se determina su contenido. Por eso en muchos debates no entro por la siguiente razón: porque no sé si la persona con la que converso me entiende o sencillamente intenta defender -normalmente con el grito o con artimañas que salen del mero discurso- sus palabras, flatus vocis, reverberaciones de sonido en el aire.
Dicho esto, creo que hace falta un esfuerzo más para entender lo siguiente. Nosotros, algunos que quedan, creemos que la realidad es racional, es decir, somos unos optimistas que pensamos que la gente piensa, que es racional, a quien le gusta aprender, luego, tarde o temprano, alguien va a rectificar y va a poner las cosas en su sitio. Bueno, visto que esto está en crisis, que la educación no es más que justificar una guardería con todo un vocabulario pedagógico -ciencia construida sin pisar un aula- y que para ello se gastan terribles cantidades de dinero para repetir las mismas palabras -y por tanto, interpretación del mundo, canciones para explicar cómo son las cosas y que por su misma reiteración pasan a convertirse en verdades aceptadas democráticamente por todo el mundo, sin preguntarse el origen de esas aseveraciones porque “todo el mundo lo dice”-; visto que la tele es la tele y el fútbol es el fútbol, pues entonces no me queda más remedio que aceptar que las cosas pueden ir peor, aunque no te lo creas. Claro, tú, ilustrado, crees que este caos, esta decadencia e inconsistencia -incluso lógica- en tantas parcelas de la vida pública supondría el hundimiento de la realidad del país... pero bueno, mira Argentina hace unos años, y el país seguía adelante (¡ojo! que si no llegamos a estar en la órbita del euro, aquí se proclama el “cacerolazo” sempiterno).
Aquí la gente no aprende: estamos en crisis y la gente ha comprado a mansalva camisetas de la selección -a 60€ cada una-, cuyo beneficio podrá pagar sobradamente la ficha de los internacionales; y no aprendemos, sencillamente nos dicen qué es lo que tenemos que hacer, lo que a mí me hace ver que mejor que nos convirtiéramos en un protectorado alemán o inglés, me es indiferente -sí, sí, soy afrancesado, filo-germánico y anglófilo-.
Otra cuestión a dirimir es cómo ha podido la clase política realizar todo este desbarajuste. Pues no sé, pero por ejemplo, la Ley de Educación de Catalunya se aprobó con los votos a favor del PP, mientras Rajoy era Ministro de Educación.
Y finalmente tus dos proguntas. La primera si todo esto tiene fin, y creo que ya he respondido anteriormente con la lógica de lo peor. Y la segunda, quién va a hacerlo. Yo, permíteme que te responda con otra pregunta: ¿te das cuenta de la cantidad de intereses que existen para que todo esto funcione? Intereses que van desde cargos, a empleos, a organizaciones que tienen asegurados sus sueldos y su subsistencia. ¿A quién le va a interesar meter mano en el asunto?
O sea que tranquilo...
diumenge, 18 de juliol del 2010
Sobre Cans i Competències Bàsiques
Fa quinze dies em vaig trobar amb el meu veí i al seu torn fill del propietari del nostre pis, aquí en Los Palacios (Sevilla). La relació és cordial: la salutació, alguna xerrada, normalment sobre futbol -Sevilla i Barça, respectivament ocupen les nostres preferències- i ara el Mundial, però en aquesta ocasió ens vam dedicar a unes observacions sobre els gossos. Ell va tenir-ne un de petit, i mentre li comentava com el meu ca, kant, sabia perfectament quan se sortia de passeig -en observar el gos el calçat o bé la vestimenta (quan se li diu "anem" però estic en calçotets una cara escèptica i mirada dient "a qui vols enganyar?" diu molt sobre el seu coneixement)-. En aquest instant em va interrompre i va comentar: "però és que això ja no és instint, sinó coneixement, perquè saben" -en castellà clar i en el seu accent andalús-. Cert, vaig assentir, us gossos elaboren certes respostes intel·ligents, encara que ignorem la seva motivació.
Després de pujar les escales amb el gos, i arribar, una mica refrescats ja pel recer enfront de l'incipient estiu andalús, de cop i volta em vaig parar. Una suor freda va recórrer la meva esquena, mentre un calfred assotava al meu raonament. Em vaig entristir en adonar-me de les noves propostes educatives tan en voga avui dia pels pedagogs, i el que s'ha dit sobre el meu gos. Em vaig acostar al meu ca... i vaig constatar, conscient del meu vertigen, que el meu gos també podria aprovar alguna de les competències bàsiques.
AL gos li vaig donar una galeta de premi... sort que no s'ha plantejat ser metge.
Acerca de Canes y Competencias Básicas
Hace quince días me encontré con mi vecino y a su vez hijo del casero de nuestro piso, aquí en Los Palacios. La relación es cordial: el saludo, alguna charla, normalmente acerca del fútbol -Sevilla y Barça, respectivamente ocupan nuestras preferencias- y ahora el Mundial, pero en esta ocasión nos detuvimos en unas observaciones acerca de los perros.
Él tuvo uno de pequeño, y mientras le comentaba cómo mi can, kant, sabía perfectamente cuando se salía de paseo -al observar el perro el calzado o bien la vestimenta (cuando se le dice que “anem” pero estoy en calzoncillos una cara escéptica y mirada diciendo “a qui vols enganyar?” dice mucho acerca de su conocimiento)-. En ese instante me interrumpió y comentó: “pero es que eso ya no es instinto, sino conocimiento, porque saben”. Cierto, asentí, os perros elaboran ciertas respuestas inteligentes, aunque ignoremos su motivación.
Tras subir las escaleras con el perro, y llegar, algo refrescados ya por el cobijo frente al incipiente verano andaluz, de repente me paré. Un sudor frío recorrió mi espalda, mientras un escalofrío azotaba a mi razonamiento. Me entristecí al darme cuenta de las nuevas propuestas educativas tan en boga hoy en día por los pedagogos, y lo dicho acerca de mi perro. Me acerqué a mi can... y constaté, consciente de mi vértigo, que mi perro también podría aprobar alguna de las competencias básicas.
Al perro le di una galleta de premio... suerte que no se ha planteado ser médico.
divendres, 2 d’abril del 2010
Naturalesa i home
La pel·lícula d'Avatar i altres teories ens mostren en algunes ocasions com l'ésser humà pot viure en harmonia amb la naturalesa, mentre en l'actualitat assistim a allò que sembla ser una crisi ecològica.
De la crisi ecològica només comentaré dos aspectes que sí em semblen rellevants, i que curiosament, no és el canvi climàtic. En particular, em preocupen tant els residus humans que són tòxics, i després el malbaratament de recursos. Ambdós aspectes posen el seu accent en la necessitat d'un canvi en el consum humà, sobretot en la seva forma de vida en el qual es pauperitzen tant els terres -agricultura- com també s'esgoten els recursos -mineria, explotacions forestals i pesca- ( i molts altres que no he esmentat). Últimament es posa en televisió el canvi climàtic com el gran problema del nostre segle, però ningú no s'adona que el gran problema és el consum.
Però, a qui se li ocorrerà a esmentar el consum quan és la panacea, solució i centre sobre el qual gira el nostre món capitalista? És a dir, que des del meu punt de vista, el problema no se solucionarà sinó que assistirem a guerres pels recursos: l'aigua -problema dels assentaments a Palestina-, el petroli -guerra de l'Iraq-, i molts d'altres.
Però la pregunta era la relació entre naturalesa i cultura i el seu possible ordre.
L'ésser humà sempre ha lluitat contra la naturalesa. La naturalesa imposa la seva llei, la de la supervivència del més fort, i és l'ésser humà, mitjançant la seva intel·ligència, que permet modificar aquesta crua llei. Però es basa a poder sobreviure. En condicions difícils de supervivència, és sempre la naturalesa qui mana.
Llavors, posar aquestes cultures en les quals l'home sobreviu en harmonia amb la naturalesa, en forma gairebé adánica, em sembla una falta de respecte a la veritat. Aquesta harmonia ha de sorgir d'una dura lluita de l'home per aconseguir els seus propis recursos. Una vegada sadollats -i sempre que no estiguin sadollats, l'ésser humà o algun dels seus membres morirà-, és llavors quan puc fer aparèixer la solidaritat o l'interès pel més feble -interès que és aliè a la naturalesa.
També és curiós que aquestes cultures que viuen en harmonia amb la naturalesa hagin progressat poc, és a dir, tenen pautes de desenvolupament neolítiques i els manqui d'escriptura. Que s'hagin de respectar? Que puguem aprendre d'elles? Potser, però també prendre en consideració que les seves eines són vàlides per a la supervivència en un cert ecosistema, a més de tenir present que permet la vida a un cert nombre concret -i escàs- d'éssers humans.
Aquestes cultures tenen clar que si augmenta massa la població, el feble morirà -o bé se'l deixarà morir-, ja sigui nen o major (es llegeixin la narracions extraordinàries de Jack London sobre la supervivència dels més forts entre els indis d'Amèrica del Nord).
En el cas d'Avatar, es viu en harmonia -si es pot cridar així- per dues raons: la primera, que no existeixen depredadors importants, és a dir, que l'home pot i ha de matar-los; la segona, que en augmentar a pròpia voluntat la natalitat, han d'augmentar els recursos o bé algú morirà. Dubto que una civilització que manqui d'escriptura pugui arribar a realitzar grans avenços en la millora de les seves condicions de vida.
Una altra qüestió és veure si tots aquests intents per despertar en nosaltres el desig d'aquests paradisos adánicos no són més que intents per tornar a societats tribals, amb tot el que això comporti
PD- I no l'he vista pas la pel·lícula... però n'oloro la ferum.
Naturaleza y hombre
La película de Avatar y otras teorías nos muestran en algunas ocasiones cómo el ser humano puede vivir en armonía con la naturaleza, mientras en la actualidad asistimos a lo que parece ser una crisis ecológica.
De la crisis ecológica sólo voy a comentar dos aspectos que sí me parecen relevantes, y que, curiosamente no es el cambio climático. En particular, me preocupan tanto los residuos humanos que son tóxicos, y luego el derroche de recursos. Ambos aspectos ponen su acento en la necesidad de un cambio en el consumo humano, sobretodo en su forma de vida en el que se pauperizan tanto los suelos -agricultura- como también se agotan los recursos -minería, explotaciones forestales y pesca-. Últimamente se pone en televisión el cambio climático, como el gran problema de nuestro siglo, pero nadie se da cuenta de que el gran problema es el consumo.
Pero, ¿a quien se le va a ocurrir a mencionar en consumo cuando es la panacea, solución y centro sobre el que gira nuestro mundo capitalista? O sea, que desde mi punto de vista, el problema no se va a solucionar sino que vamos a asistir a guerras por los recursos: el agua -problema de los asentamientos en Palestina-, el petróleo -guerra de Irak-, y otros muchos.
Pero la pregunta era la relación entre naturaleza y cultura y su posible orden.
El hombre siempre ha luchado contra la naturaleza. La naturaleza impone su ley, la de la supervivencia del más fuerte, y es el ser humano, mediante su inteligencia, quien permite modificar esta cruda ley. Pero se basa en poder sobrevivir. En condiciones difíciles de supervivencia, es siempre la naturaleza quien manda.
Entonces, poner esas culturas en que el hombre sobrevive en armonía con la naturaleza, en forma casi adánica, me parece una falta de respeto a la verdad. Esa armonía debe surgir de una dura lucha del hombre para conseguir sus propios recursos. Una vez saciados -y siempre que no estén saciados, el ser humano o alguno de sus miembros perecerá-, es entonces cuando puedo hacer aparecer la solidaridad o el interés por el más débil -interés que es ajeno a la naturaleza-.
También es curioso que estas culturas que viven en armonía con la naturaleza hayan progresado poco, es decir, tienen pautas de desarrollo neolíticas y carecen de escritura. ¿Que se tengan que respetar? ¿Que podamos aprender de ellas? Quizás, pero también tomar en consideración que sus herramientas son válidas para la supervivencia en un cierto ecosistema además de tener presente que permite la vida a un cierto número concreto -y escaso- de seres humanos.
Estas culturas tienen claro que si aumenta demasiado la población, el débil morirá -o bien se le dejará morir-, ya sea niño o mayor (léanse la narraciones extraordinarias de Jack London acerca de la supervivencia de los más fuertes entre los indios de Norteamérica).
En el caso de Avatar, se vive en armonía -si se puede llamar así- por dos razones: la primera, que no existen depredadores importantes, es decir, que el hombre puede y debe matarlos; la segunda, que al aumentar a propia voluntad la natalidad, deben aumentar los recursos o bien alguen perecerá. Dudo que una civilización que carezca de escritura pueda llegar a realizar grandes avances en la mejora de sus condiciones de vida.
Otra cuestión es ver si todos estos intentos por despertar en nosotros el deseo de esos paraísos adánicos no son más que intentos para volver a sociedades tribales, con todo lo que eso conlleve
PD. Y que se entienda que no he visto la peli... mas la huelo.
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